¿Dar órdenes? No !!!! Ordenar (y clasificar)

El mundo no es; el mundo lo vemos. Y si no, que se lo digan a los niños… A lo largo de este tiempo que llevo tratando con los alumnos, me voy dando cuenta de ciertos comportamientos. No hablo de comportamientos personalizables; es decir, no hablo de que un niño (o niña) se comporte de una manera o de otra, no. Hablo de los comportamientos en general que tienen las personas en edad infantil y lo diferente que es el de un adulto frente a la misma situación.

Y voy a hablar de un ejemplo muy concreto: el orden; es decir, la clasificación y disposición de las cosas que utilizan, de los materiales. Os pongo en situación: lo habitual al inicio de las clases en las que trabajamos la construcción de alguna figura es que lo rpimero que hagan sea ‘ordenar’ las piezas, de forma que luego, a la hora de hacer la composición les resulte más fácil buscar la pieza concreta, y no tener que buscarla en la caja, mezclada con todas las demás. Pues bien, este ‘ordenar las piezas’ se rige para ellos por un esquema muy simple: los colores, y como ejemplo una imagen:

Piezas ordenadas por alumnos

Piezas ordenadas por alumnos

Como se ve claramente en cada hueco del clasificador todas las piezas son del mismo color. El alumno recibió una instrucción muy clara: ‘ordena las piezas’, sin más detalles ni ningún tipo de orientación sobre como hacerlo. Piezas de muy distinto tamaño y función se agolpan. Pero parece que es lo más fácil. Sin embargo a la hora de la verdad, este método no les resulta práctico ya que cuando tienen que buscar una pieza en concreto, sobre todo si es de las pequeñas, parace que se esconde entre las mayores de su mismo color y se termina escuchando ‘falta una pieza’.

Por otro lado, los adultos (al menos con los que he tenido ocasión de ‘experimentar’) realizan otro tipo de clasificación. Para empezar obvian los colores, es decir, el color de la pieza no afecta para nada a los criterios para clasificar una pieza. Entiendo que es por que el color es una característica tan visual que no precisa de ninguna ayuda para encontrar la pieza. Ejemplo de ordenación de un ‘adulto’:

Piezas clasificadas por un adulto.

Piezas clasificadas por un adulto.

Esta clasificación corresponde más a un modelo basado en otro tipo de similitudes. Yo distingo dos criterios usados de forma simultánea: uno es el tamaño de las piezas y otro es la forma; bueno, no tanto la forma como el ‘tipo’ (ladrillo, placa, adorno, pieza técnica, etc..).

Esta segunda imagen, en vivo, no la foto, se la enseñé a los chavales que habían ordenado la primera imagen y les pregunté que qué les parecía, que si estaba ordenada. Estas fueron las respuestas:

 

“Las piezas no están ordenadas por que no tienen la misma forma”.

 

 

“No se… las piezas… se parecen mucho, pero son diferentes”.

 

 

“Los colores confunden y ayudan a que esté desordenado”.

 

No cabe duda, o al menos es mi opinión, de que la segunda imagen ofrece una mejor disposición a la hora de encontrar la pieza buscada que la primera. A esto, a ordenar, que no a dar órdenes, y clasificar, también enseñanos en el Aula.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Formación, Generalidades, Materiales y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s